La estrategia se articula en torno a 27 iniciativas destinadas a fomentar la responsabilidad medioambiental, la protección de los derechos humanos y el desarrollo económico local
Entre sus prioridades figuran promover la accesibilidad, fomentar la salvaguardia de las partes interesadas y combatir la discriminación
La estrategia abarca todo el ciclo de vida del torneo, desde la fase de preparación hasta el legado posterior a su celebración, en las ocho ciudades anfitrionas de Brasil
La FIFA ha presentado hoy la Estrategia de Sustentabilidad y Derechos Humanos de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027™, una iniciativa concebida para integrar la protección del medioambiente, la promoción de los derechos humanos y el desarrollo económico local en todas las fases del torneo.
Al ser la primera edición de la competición que se disputará en Sudamérica, la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027™ aprovechará el poder del fútbol para generar resultados tangibles dentro y fuera de los terrenos de juego, mediante iniciativas concebidas para responder a las particularidades del contexto social, medioambiental y económico del país anfitrión.
"Esta estrategia convierte las aspiraciones en acciones concretas —ha declarado Mattias Grafström, secretario general de la FIFA—. La reducción de las emisiones, la disminución de los residuos, el apoyo a iniciativas orientadas a proteger los derechos de los trabajadores, la creación de un entorno más seguro y la implementación del Código de abastecimiento sustentable de la FIFA en los procesos de contratación vinculados al torneo forman parte de nuestro compromiso con alcanzar resultados tangibles que dejen un legado duradero en Brasil".
La estrategia establece 15 objetivos y 27 iniciativas estructuradas en torno a cuatro pilares fundamentales (social, medioambiental, económico y de gobernanza), con el propósito de incorporar la sostenibilidad en todas las fases de la organización del torneo.
"La estrategia es fruto de un amplio proceso de consultas con las partes interesadas, que contó con la participación de organismos gubernamentales, ciudades anfitrionas, grupos comunitarios y organizaciones internacionales —señala Sarai Bareman, directora de la División de Fútbol Femenino de la FIFA—. El resultado combina las mejores prácticas internacionales con las prioridades específicas del contexto brasileño, con el objetivo de generar cambios significativos y dejar un legado duradero a través de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027".
En el ámbito social, la FIFA aplicará su política de salvaguardia y una serie de medidas orientadas a prevenir los abusos, el acoso y la violencia de género. Asimismo, pondrá en marcha diversas medidas contra la discriminación, habilitará un mecanismo de denuncia confidencial a través de distintos canales de comunicación y promoverá la accesibilidad en los estadios y las ciudades anfitrionas. El objetivo es contribuir a un entorno más seguro e inclusivo para todas las personas acreditadas, los trabajadores y los aficionados.
En materia medioambiental, la estrategia contempla la creación de un registro de emisiones de gases de efecto invernadero para el torneo e impulsar iniciativas orientadas a gestionar los residuos mediante su prevención, reutilización y reciclaje, sin perder de vista la protección de la biodiversidad.
En el ámbito económico, se dará prioridad a la contratación de proveedores locales para favorecer la participación de las empresas brasileñas en la cadena de suministro del torneo. Además, se fomentará el uso a largo plazo de las infraestructuras y de los materiales empleados durante la competición con el objetivo de maximizar su legado.
Estas iniciativas estarán respaldadas por un sólido sistema de gobernanza, que incluirá la incorporación del Código de abastecimiento sustentable de la FIFA en los procesos de contratación del torneo, programas de formación dirigidos a las partes interesadas y planes de acción estructurados para supervisar los avances y garantizar la rendición de cuentas.