La Roja enfrentará en Auckland a la anfitriona Nueva Zelanda y a Cabo verde, ambas selecciones mundialistas
Su entrenador habla del proceso que atraviesa la selección, del proyecto formativo y de la importancia de la competencia internacional
Chile cuenta con el apoyo del Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA y del Programa Forward de la FIFA
Cuando Nicolás Córdova asumió como jefe técnico de las selecciones juveniles masculinas de Chile en agosto de 2023, no podía imaginar que, dos años y medio después, estaría en Nueva Zelanda a punto de dirigir a la selección absoluta en su debut en la FIFA Series™.
Córdova llegó en aquel momento para delinear un ambicioso plan formativo a largo plazo, y ese es el camino que transita desde entonces. Pero la eliminación de Chile de su tercera Copa Mundial de la FIFA consecutiva, en julio del año pasado, provocó la salida del entonces entrenador Ricardo Gareca, y la Federación de Fútbol de Chile (FFCh) confió en Córdova para tomar la posta hasta mediados de 2026.
Atrás quedaron las grandes actuaciones de la Roja en los Mundiales de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, así como sus títulos en las Copas América 2015 y 2016. Todo de la mano de una generación dorada que lideraron Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Gary Medel y Claudio Bravo, entre otros.
"Hoy atravesamos un periodo de transición absoluto", dice Córdova a FIFA desde Auckland. "Por años siguió participando esta generación que tantas alegrías nos dio y que, lamentablemente, no supimos recambiar cuando aún competíamos a un altísimo nivel. Esa transición iba a llegar en algún momento, y hoy la estamos atravesando forzadamente. Es un proceso que llevará tiempo", afirma el entrenador de 47 años.
"En este contexto, participar en la FIFA Series, midiéndonos contra selecciones clasificadas al próximo Mundial, es fundamental para Chile", agrega Córdova, que enfrentará a Cabo Verde el viernes 27 y a la anfitriona Nueva Zelanda el lunes 30.
"Tener la chance de jugar este tipo de partidos internacionales en forma de torneo, en el extranjero, en este momento en el que hemos bajado la edad promedio del plantel de 30 a 24 años, es crucial. Aquí trajimos seis jugadores de entre 19 y 21 años, para ellos será una experiencia muy importante", amplía.
Dos de esos futbolistas, hay cuatro que disputaron con la Roja la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Chile 2025™, equipo que dirigió el propio Córdova. Ellos son el arquero Sebastián Mella, los defensores Ian Garguez y Felipe Faúndez, y el mediocampista Lautaro Millán.
¿Qué enseñanzas le dejó el Mundial? "Futbolísticamente se hicieron cosas buenas, pero emocionalmente nos costó. Jugamos en casa con 40.000 personas y fue maravilloso, pero no estábamos listos para tal escenario. Si bien esta es una situación difícil de replicar en amistosos previos, mientras más podamos hacer competir a nuestros jugadores, y desde más jóvenes, mejor preparados llegarán a todo tipo situaciones, tanto en lo futbolístico como en lo emocional".
Por eso Córdova califica como "maravillosa" la decisión de la FIFA de organizar Copa Mundial Sub-17 de la FIFA anualmente desde 2025, edición para la que se clasificó Chile. "Sacamos la cuenta que, ahora, un futbolista puede sumar entre 30 y 35 partidos en un proceso sub-17. Eso permite generar proyectos que lleven a un jugador de una sub-15 a la selección mayor", razona.
"Nosotros todavía no tenemos ese camino armado, pero a eso apuntamos, a sacar la mayor cantidad de jugadores posibles de cada proceso para abastecer a la absoluta, y que lleguen a ese momento más jóvenes y mejor preparados".
En dicho sentido, Córdova destaca el rol que ha jugado el Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA en el proyecto de la FFCh. "A los tres meses de llegar participé en un seminario de la FIFA en Uruguay, con los 10 países de la CONEMBOL, de donde surgieron ideas que, sumadas a lo que teníamos en mente, nos permitió presentarle nuestra plan a la FIFA", explica.
"Hoy ya llevamos realizados 10 microciclos, el último la semana pasada, y en lugares tan distantes como Iquique, Antofagasta, Coquimbo Calera, Rancagua, Chillán y Concepción. Y todo con la colaboración de los clubes de primera y de segunda profesional. Ese es otro dato importante, porque, para desarrollo sostenido, también necesitamos de los clubes", agrega.
"Quizás el mejor ejemplo es el de Sebastián Mella, que fue detectado en marzo de 2024, atajó todo el Mundial Sub-20 en 2025 y hoy es parte de la selección mayor. Pero de los nueve ciclos previos, han salido 15 jugadores que ya se han puesto la camiseta de la selección en competencias sudamericanas", detalla Córdova.
El entrenador también elogia los esfuerzos que la FFCh ha hecho en materia de infraestructura. El año pasado, el mismo día de la final del Mundial Sub-20, se alcanzó un hito histórico para el desarrollo del fútbol chileno con la inauguración de las obras del Centro de Alto Rendimiento José Sulantay Silva. Al evento asistió el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El proyecto de renovación, ejecutado entre noviembre de 2022 y septiembre de 2025, contó con un apoyo considerable del Programa Forward de la FIFA. "Allí tenemos ahora todo lo necesario para trabajar, es un privilegio. Eso hace que nosotros nos exijamos y también podamos exigir a nuestros futbolistas", enfatiza el técnico.
Córdova resalta que el CAR lleve el nombre de Sulantay, un entrenador de perfil formador. "Es muy merecido porque él fue el propulsor de la 'generación dorada'. Que comenzó con el primer llamado de esos jugadores categoría 1987 allá por 2006, pero que, con futbolistas de otras categorías también, recién salió campeón nueve años después. O sea, no fue un proceso de un día para el otro".
¿Entonces? "Las grandes selecciones se forman con procesos de unos 12 años... Marruecos, Japón, Catar o Uzbekistán son ejemplos de eso. Para que el jugador explote y alcance su máximo nivel, necesita haber estado en competencias importantes como Mundiales juveniles, Copas América o eliminatorias. Ese es el círculo que nosotros tenemos que encontrar hoy en día".