Jordan Adams, un adalid de la concienciación sobre la demencia, procedente de Redditch (Inglaterra), asistió invitado por la FIFA a la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, que disputaron Inglaterra y Argentina en Atlanta (Georgia)
Aunque Adams salió del Aeropuerto de Heathrow sin entradas para el partido, cuando aterrizó ya se habían puesto en contacto con él Kobbie Mainoo, centrocampista de Inglaterra, y la FIFA
Jordan Adams y su hermano Cian tienen una mutación genética, que causó la muerte de su madre por demencia frontotemporal, y llevan varios años concienciando sobre la enfermedad
Jordan Adams entró en el túnel de vestuarios en Atlanta (Georgia) en los preliminares de la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ entre Inglaterra y Argentina, y trató de asimilar la situación en la que se encontraba.
Un día antes, se había subido en un avión para emprender el vuelo transatlántico que lo llevó al estadio, para el que no tenía entradas, y publicó un vídeo en las redes sociales en el que explicaba su aventura.
"Han sido 24 horas increíbles. Ayer salí de Heathrow sin tener entradas. Después del partido de cuartos de final, le dije a mi mujer que me aventuraría a tomar un vuelo para el Mundial y publicaría un mensaje en las redes sociales desde la pista de Heathrow. No tenía ni idea de lo que me depararía el destino", ha declarado en el túnel de vestuarios antes del encuentro.
Jordan y Cian Adams, conocidos en las redes como los hermanos FTD, llevan años sensibilizando sobre la demencia frontotemporal y promoviendo la investigación sobre esta enfermedad en memoria de su madre.
Aparte de su incansable trabajo para recaudar fondos y concienciar sobre este trastorno, Adams nunca ha ocultado su pasión por el fútbol y es ferviente seguidor del Birmingham City F.C. y de la selección de Inglaterra. Ni que decir tiene, su alegría fue mayúscula cuando la FIFA le invitó al partido.
"Aquí estoy, en el túnel por el que saldrán los jugadores de Inglaterra y Argentina, en el mayor escenario del mundo: la semifinal del Mundial —comentó—. Es un momento único en la vida y me siento muy agradecido de poder disfrutarlo, sobre todo por lo que ha sufrido mi familia. De verdad que lo aprecio en lo que vale. Agradezco a la FIFA y a Kobbie Mainoo que se hayan puesto en contacto conmigo para ofrecerme una entrada. No tengo palabras, solo me siento agradecido de estar aquí".
Adams es de Redditch, Worcestershire (Inglaterra) y, cuando todavía iba al colegio, tuvo que cuidar junto con su familia a su madre, Geraldine, tras el diagnóstico de demencia frontotemporal. En 2018 se enteró de que tiene la misma mutación genética que provocó la enfermedad de su madre.
"En 2018, me dijeron oficialmente que soy portador de la mutación que causa una rara forma de demencia, la misma por la que murió mi madre. La diagnosticaron cuando tenía 47 años y murió a los 52 —explica—. Mi hermano, mi hermana, mi padre y yo cuidamos de ella en casa. Para mí, el fútbol ha sido siempre una vía de escape. Seguir al Birmingham City y a la selección en sus competiciones ha sido siempre lo mejor del año, sobre todo cuando se trata de un Mundial".
Adams ha seguido a Inglaterra en las máximas competiciones desde que tiene memoria, y uno de sus recuerdos más vívidos del Mundial es también el más duro.
"Durante el Mundial de 2010 diagnosticaron oficialmente a mi madre el mismo día del tercer partido de grupos, en el que Jermaine Defoe remató de cabeza un pase de James Milner y ganamos por 1-0 (contra Eslovenia). Con aquella victoria pasamos a las eliminatorias. Aquel día tan feliz se convirtió en el peor de mi vida cuando mi madre recibió el diagnóstico. Después de que me comunicaran que llevo el gen, me he dicho constantemente que, si me surgiera la oportunidad, tenía que ir a una semifinal del Mundial o al menos intentarlo", confiesa.
La oportunidad se presentó esta semana. Sobre su decisión de viajar a Estados Unidos sin entradas, Adams comenta: "He cumplido 31 años y sé que, dentro de diez o 15 más, la demencia me arrebatará todo lo que soy, todos mis recuerdos. Por eso es tan importante para mí vivir el momento, por eso vivo a tope. El otro día miré los precios de los vuelos y me dije: "¿Sabes qué? Vale la pena gastar el dinero y probar suerte". Me hubiera dado mucha rabia que me ofrecieran entradas y yo estuviera en Reino Unido sin poder ir. Me siento muy feliz de haberlo hecho".
La velada terminó en decepción para los aficionados de Inglaterra tras la victoria por 2-1 de Argentina. Sin embargo, Adams atesorará para siempre esta ocasión. "Estoy aquí y encima contra Argentina. ¡Qué partidazo! Es de los más grandes que se pueden ver el fútbol", concluye.