Hannu Tihinen, exfutbolista de élite, está presente en la histórica primera edición del torneo, que se celebra en Bakú (Azerbaiyán), como parte del equipo que impulsa el proyecto de desarrollo mundial del fútbol de la FIFA
El exinternacional finlandés sigue de cerca la experiencia de jóvenes futbolistas que viajan por primera vez al extranjero, crean vínculos con sus compañeros y conocen de primera mano la dimensión internacional del fútbol
El torneo forma parte del Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA, encabezado por Arsène Wenger, y su objetivo es que los jóvenes futbolistas con talento de todo el mundo tengan acceso a oportunidades de desarrollo
En el Complejo Deportivo de Hövsan, epicentro de la primera Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA™, que se celebra en Bakú (Azerbaiyán), Hannu Tihinen observa a jóvenes futbolistas de todos los rincones del planeta perseguir un mismo sueño.
Para el especialista sénior en Alto Rendimiento de la FIFA y miembro del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA, la magnitud del acontecimiento no tiene precedentes en el mundo del fútbol.
"Es increíble", afirmó Tihinen. "Es una muestra de lo que significa que la FIFA una al mundo. Este torneo materializa esa idea. Ver a las distintas selecciones enfrentarse entre sí y pasar tiempo en la villa de los deportistas es extraordinario".
Tihinen lleva tres días en la villa, donde equipos de 189 federaciones miembro de la FIFA conviven, comparten experiencias y aprenden unos de otros. Durante su estancia, ha presenciado escenas que van mucho más allá del fútbol.
"Ver cómo los equipos se conocen, conversan y descubren otros países, culturas y personas es increíble. Y cuando ves a algunas selecciones paseando, cantando y bailando, la experiencia resulta aún más extraordinaria", explicó.
La Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA no es una competición juvenil más. Es una plataforma mundial de desarrollo concebida para ofrecer a los jóvenes futbolistas una experiencia internacional en una etapa decisiva de sus carreras y de sus vidas.
En Bakú se disputarán cerca de 1.000 partidos. La mayoría se celebra en el Complejo Deportivo de Hövsan. No obstante, el encuentro inaugural y las finales de las distintas categorías se llevarán a cabo en el Baku Crystal Hall.
"Para estos jugadores es algo extraordinario", comentó Tihinen. "Es una experiencia que nunca olvidarán. Estamos hablando del torneo de selecciones nacionales más grande y ambicioso de la historia del deporte. Es impresionante. Aquí estamos dando a todos estos jugadores la oportunidad de demostrar de lo que son capaces", señaló Tihinen.
Para Tihinen, que disputó 76 partidos con la selección de Finlandia y desarrolló una carrera profesional en clubes como el HJK Helsinki, el Viking Stavanger, el West Ham United, el RSC Anderlecht y el FC Zürich, el torneo también tiene un significado especial a nivel personal.
"Claro que me habría encantado participar en una competición así hace unos años, cuando todavía era jugador", reconoció. "Pero me alegra que podamos hacerla realidad ahora".
El torneo ocupa un lugar preponderante en el Programa de Desarrollo del Talento de la FIFA (TDS), una iniciativa mundial dirigida por Arsène Wenger, director de la División de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA. Su objetivo es claro: ofrecer a todos los jugadores con talento la oportunidad de ser descubiertos y desarrollar su potencial, independientemente de su lugar de origen.
A través del Programa de Academias de Talento de la FIFA, el organismo ayuda a las federaciones miembro a establecer al menos una academia de alto rendimiento o un centro de excelencia. El TDS también proporciona conocimientos técnicos y asesoramiento a través de los entrenadores de talentos de la FIFA, con el fin de ayudar a las federaciones a construir estructuras sólidas a largo plazo y elevar el nivel de las selecciones nacionales de todo el mundo.
"Todo esto se enmarca en el Programa de Desarrollo del Talento, cuyo lema es tan ambicioso como claro: dar una oportunidad a todos los talentos", explicó Tihinen. "Ese es precisamente el motivo por el que estamos aquí. Queremos unir al mundo y ofrecer una oportunidad a todos los jugadores con talento. Los futbolistas de las 189 federaciones miembro participantes tienen la posibilidad de mostrar al mundo entero de lo que son capaces sobre el terreno de juego".
El formato del torneo (ocho contra ocho, con dos tiempos de 20 minutos) se diseñó específicamente para maximizar el tiempo de juego, fomentar la toma de decisiones y multiplicar las oportunidades de desarrollo. Además, las selecciones disputarán varios partidos hasta la última jornada, el 30 de octubre.
"Al jugarse ocho contra ocho, la competición será diferente, y resulta muy difícil saber quién ganará", señaló Tihinen. "Sin embargo, la Copa Mundial y Festival Sub-15 de la FIFA no se centra únicamente en ganar. Para algunas selecciones, lo más importante es desarrollarse y adquirir experiencia en una competición internacional".
Su mensaje para los jóvenes futbolistas es simple:
"Lo más importante no es solo ganar, sino también cómo se gana y cómo se juega. Jugar, crecer, aprender y disfrutar del fútbol. Ese es el objetivo".
Estas palabras también aplican a lo que sucede fuera del campo. El entorno creado en torno al torneo busca hacer honor a la palabra «festival» que forma parte de su nombre. En la villa de los deportistas, los jugadores participan en sesiones formativas centradas en el autoconocimiento, el establecimiento de objetivos y el desarrollo personal. Son herramientas que les ayudan a comprender mejor su camino, tanto como deportistas como en su crecimiento personal.
"La villa de los deportistas y la organización son impresionantes", afirmó Tihinen. "Todo debe planificarse y reorganizarse una y otra vez para que funcione de la manera más eficiente posible y podamos ofrecer una competición de primer nivel.
Pero lo más impresionante es ver a los jugadores de distintos países reunidos en nuestras sesiones formativas. Les mostramos cómo conocerse mejor, definir hacia dónde quieren ir y establecer objetivos. Hablamos de sus rutinas diarias y de cómo pueden reflexionar mejor sobre su desarrollo".
Para Tihinen, esos momentos reflejan el verdadero propósito del festival: demostrar que el desarrollo del fútbol mundial puede ser inclusivo, ambicioso y, al mismo tiempo, profundamente humano.
"Es fantástico ver cómo comparten conocimientos, disfrutan de la experiencia y se alegran de encontrarse y conversar. Algunos de estos chicos viajan al extranjero por primera vez. Una experiencia así es extraordinaria para ellos", afirmó.
"Es fantástico ver lo que ocurre en el terreno de juego, pero lo que sucede fuera de él es igual de importante. Por ejemplo, cómo los jugadores hacen nuevas amistades y amplían su visión del mundo. De eso trata precisamente este festival".