Joe Flores, voluntario de gestión de la competición en Dallas, confía en Kiki, su perra de servicio, para enfrentarse a todos sus problemas de salud y movilidad
Kiki ha sido entrenada para detectar cualquier cambio en el ritmo cardiaco de Joe y avisarlo en caso de que sufra episodios de apnea del sueño
El 26 de junio, al término de la rueda de prensa previa a un partido, el defensor argentino Nicolás Tagliafico conoció a Kiki y compartió una foto del animal en redes sociales
No es habitual ver a un perro cumplir con sus obligaciones durante una Copa Mundial de la FIFA™. Sin embargo, Kiki, la perra de servicio del voluntario Joe Flores, natural de Dallas (Texas), ha pasado estas últimas semanas en el epicentro del mayor espectáculo del planeta y ha trabajado discretamente para que su mejor amigo pueda ejercer de voluntario de la manera más segura posible.
Joe Flores, de 49 años, es voluntario de gestión de la competición en Dallas durante la Copa Mundial de la FIFA 2026™. A su lado en cada día de partido, y ataviada también con una camiseta de voluntaria, está Kiki, cuyo entrenamiento permite a Joe desarrollar sus actividades con normalidad pese a los importantes problemas de salud y movilidad que padece.
Joe y Kiki se convirtieron en integrantes fundamentales del equipo inicial de voluntarios de la FIFA. De hecho, su sumaron a los preparativos para el torneo prácticamente un año antes de que comenzara y prestaron su apoyo durante el proceso de selección. En calidad de voluntario de gestión de la competición, Joe ayuda a preparar los uniformes de competición e inspecciona áreas operativas, unas labores que contribuyen a que el operativo de la competición marche sobre ruedas. Su inseparable perra, por su parte, supervisa su movilidad y detecta cambios en su ritmo cardiaco.
Kiki fue acogida en el centro de adopción Prairie Paws Adoption Shelter de Grand Prairie (Texas). Posteriormente, participó en un programa de entrenamiento y acabo convirtiéndose en el animal de servicio de Joe, a quien acompaña desde hace ya ocho años. A propósito de cómo comenzó su amistad, Joe recuerda: "Supe que era especial desde el primer momento".
Al principio, Kiki fue entrenada para responder a la severa apnea obstructiva del sueño que padece Joe, con el objetivo de avisarle en caso de que el dispositivo de respiración se detenga durante la noche. Más tarde, Joe desarrolló problemas cardiacos, por lo que Kiki aprendió a detectar cuándo la presión arterial o el ritmo cardiaco de su amigo alcanzaban valores demasiado altos. Joe explica que la función de Kiki no se limita a la de un animal de compañía: "Su labor es fundamental para protegerme. No solo como mascota y mejor amiga, también me salva la vida a diario".
Joe, que ya ejerció de voluntario en el comité anfitrión de la Super Bowl en Nueva Orleans, afirma que ser voluntario en la Copa Mundial de la FIFA 2026™ ha sido una experiencia distinta, dada la cantidad de partidos y acontecimientos que han tenido lugar durante la competición.
Además, afirma que Kiki fue aceptada rápidamente por el equipo de voluntariado: "También le dieron camiseta, porque enseguida se dieron cuenta de que iba a ser un miembro muy importante de esta familia. La comunidad y el equipo de voluntariado de la Copa Mundial de la FIFA formamos una familia de verdad".
El pasado 26 de junio, al término de la rueda de prensa previa a un partido de Argentina, el lateral izquierdo Nicolás Tagliafico conoció a Kiki y pasó un rato con ella. Poco después, compartió una fotografía del animal en redes sociales. Joe recuerda que el jugador, tras darse cuenta de que era una perra de servicio, le preguntó si podía saludarla, y añade que ese momento sirvió para reconocer nuevamente la labor de su fiel compañera: "Nuestra vida tomó un rumbo completamente distinto, porque ahora todo el mundo reconoce, quiere y respeta a Kiki".
Por último, Joe reflexiona sobre su experiencia como voluntario durante la Copa Mundial que sigue en curso: "Cuando termine el torneo, espero que todos valoren el esfuerzo de cada uno de los voluntarios en este gran acontecimiento, en cada partido y en todos los actos que se han celebrado en Dallas".
La historia de Joe y Kiki nos recuerda que la inclusión ha sido uno de los pilares de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ y ha unido a personas con todo tipo de capacidades y experiencias vitales. En este caso, se hace hincapié en el extraordinario vínculo que une a una persona y a un animal de servicio, y a todas las contribuciones anónimas y alejadas de los focos que han posibilitado la celebración de este torneo.