Paulo Henrique Cordeiro, ministro de Deportes de Brasil, se desplazó a Miami para hablar de la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026™ y la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027™, a celebrar en su país
El progreso de Brasil para albergar la 10.ª Copa Mundial Femenina de la FIFA, la primera en Sudamérica, dio un decisivo paso adelante esta semana con la aprobación de una nueva legislación federal
La selección masculina de Brasil buscará su sexto entorchado de la Copa Mundial de la FIFA™, y en su primer duelo, el 13 de junio, se medirá a Marruecos en Nueva York Nueva Jersey
Mientras Brasil se prepara con entusiasmo para abordar dos históricos retos bajo la atenta mirada del mundo entero, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Paulo Henrique Cordeiro, ministro de Deportes de Brasil, se reunieron en Miami (Estados Unidos). El encuentro entre ambos giró en torno a la búsqueda por parte de la Seleçao de su sexta estrella en la Copa Mundial de la FIFA 2026™, y los grandes progresos realizados en la organización de la esperadísima Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027™.
El deporte rey forma parte de la cultura brasileña, y pocos países pueden estar a su altura en cuanto a compromiso, fervor e impacto en el mundo del fútbol. Y los próximos 13 meses añadirán otro importante capítulo a la historia del fútbol brasileño.
"Me complació reunirme con Paulo Henrique Cordeiro, ministro de Deportes de Brasil, para hablar del papel del deporte en la sociedad, de la participación de su país en la Copa Mundial de la FIFA 2026 y de dar la bienvenida al mundo como anfitriones de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027", declaró Infantino. "Brasil, que es la única selección que ha participado en todas las ediciones de la Copa Mundial de la FIFA, desplegará de nuevo su alegría, pasión, emoción y color en Norteamérica antes de mostrar su increíble cultura futbolística el año que viene, cuando se convierta en el primer país sudamericano en albergar la Copa Mundial Femenina de la FIFA".
Mientras tenía lugar la reunión entre el presidente de la FIFA y el ministro, la selección de Brasil se preparaba para su emocionante primer partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el 13 de junio contra Marruecos en Nueva York Nueva Jersey. Millones de brasileños atesoran gratos recuerdos de la última Copa Mundial de la FIFA™ disputada en Norteamérica. En 1994, el dúo dinámico compuesto por Romário y Bebeto, con la ayuda de una férrea defensa, impulsó a la Seleçao hasta su cuarta corona. Ahora, bajo la batuta del famoso técnico Carlo Ancelotti, Brasil espera volver el mes que viene a la cumbre del fútbol mundial.
Y en 2027, su omnipresente pasión por el deporte rey, que ha dado como resultado tantísimas leyendas y campeones, será el colorista escenario de la rompedora Copa Mundial Femenina de la FIFA. Latinoamérica y Sudamérica representan una fascinante frontera para el fútbol femenino, cuya popularidad ha crecido exponencialmente. Y mientras que la selección femenina de Brasil, que alcanzó la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA en 2007 y conquistó la plata olímpica en 2024, ha marcado la pauta, el certamen del año que viene propulsará el fútbol femenino en el país y en todo el continente.
"El ministro (Cordeiro) compartió con nosotros las últimas y optimistas noticias sobre los preparativos, en colaboración con el gobierno y la Confederación Brasileña de Fútbol, para proporcionar una plataforma en la que el fútbol femenino pueda brillar, ayudando al mismo tiempo a la FIFA a seguir propiciando el crecimiento a largo plazo de esta disciplina en el país y mundialmente", añadió Infantino. "Gracias ministro, por su tiempo, espíritu de colaboración y aportaciones ahora que nos acercamos a una importante coyuntura para el fútbol en las Américas".
El 2 de junio se alcanzó un hito en dichos preparativos cuando el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ratificó la Ley General de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027, una legislación nacional que establece y codifica los mecanismos necesarios para albergar el torneo. Entre ellos se incluyen medidas relacionadas con la organización operativa, protección de marcas, recepción de las delegaciones, acreditación y otros protocolos necesarios. Asimismo, la ley toma el significativo paso de reconocer y compensar a las pioneras jugadoras que representaron a Brasil en la edición inaugural de la Copa Mundial Femenina de la FIFA, en 1991, y en el Torneo Internacional de Fútbol Femenino de 1988, un certamen por invitación que sirvió de ensayo para la gran cita y que se celebró en China.
"En nombre del gobierno y del pueblo de Brasil, agradezco esta oportunidad de conversar con la FIFA y con el presidente (Gianni) Infantino sobre asuntos relacionados con la Copa Mundial Femenina (de la FIFA) 2027 en Brasil, que será la más grande y la mejor de la historia", apuntó Cordeiro.
"Hemos hablado de reglamentos, la reglamentación que se aplicará a la Copa Mundial Femenina de la FIFA. Se trata de varias leyes y reglamentos, que van desde la gestión del personal implicado en los eventos a la ocupación de estadios designados para la Copa Mundial (Femenina de la FIFA), entre otros requisitos reglamentarios especiales", continuó el ministro. "Estamos aquí precisamente para tratar estos asuntos y transmitir el mensaje del presidente Lula, el gobierno de Brasil, el pueblo brasileño y el Ministerio de Deportes de que, junto a la FIFA, se compromete a organizar con éxito este evento tan esperado por todo el mundo".
La Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 se adjudicó a Brasil en el 74.º Congreso de la FIFA, que tuvo lugar en Bangkok (Tailandia) en mayo de 2024. La emblemática 10.ª edición del certamen se disputará en ocho ciudades sede del 24 de junio al 25 de julio de 2027. Nueve de las 32 plazas ya tienen dueño y la competición preliminar continuará hasta las eliminatorias intercontinentales, a disputar en marzo de 2027.